El pueblo
Bétera es un municipio, perteneciente a la provincia de Valencia, situado al este de la comarca del Campo de Turia, siendo su municipio más poblado, con una población de 27.584 habitantes (INE 2024). Pertenece a la segunda corona metropolitana de Valencia y es la cabecera de servicios de la subcomarca del Alto Carraixet, que la engloba junto a Náquera, Serra, Olocau, Marines y Gátova. Actualmente, Bétera está hermandada, desde marzo de 2001, con el municipio italiano de Pont-Saint-Martin. Bétera está situada en la vertiente sur de la Sierra Calderona, a 15 km de Valencia y a 23 km del mar Mediterráneo, en la zona limítrofe con la huerta valenciana. Tiene una superficie con ligeras ondulaciones, alcanzando los 156 metros en su punto más alto, destacando el barranco de Carraixet que lo atraviesa de noroeste a sureste. Bétera es un pueblo con una larga historia,
Los primeros habitantes de Bétera se remontan al siglo VI a. C., los iberos. Han dejado abundantes restos arqueológicos bien conservados, de los que destaca la muralla con las calles y casas que había en su interior. Dentro de las casas se han encontrado muchos materiales que nos hablan de su vida cotidiana.
Recientemente se ha encontrado un yacimiento romano, concretamente una villa romana, en la zona de la huerta, caracterizada por la abundancia de agua, aún se puede observar una acequia de la época. De esta villa (llamada Villa romana de l'Horta Vella) lo más significativo son las instalaciones destinadas a tomar el baño en diferentes estancias y a temperatura variable: la natatio o piscina de más de 60 m², el frigidarium o baño frío, el tepidarium o baño templado y el caldarium o baño caliente. Esta villa romana a mediados del siglo V fue reconvertida por los visigodos en una granja, donde las termas las reconvierten en una almazara. En todo el yacimiento se ha encontrado abundante material cerámico de las dos épocas de ocupación.
También cuenta con numerosísimos restos árabes como la torre Bofilla, aún en pie y actualmente restaurada, y perteneciente a la antigua alquería del mismo nombre que, según han demostrado las excavaciones realizadas en esta necrópolis islámica, nació en el siglo XI y en 1358 la Orden de Calatrava decidió trasladar a Bétera la escasa población de Bofilla debido a la expulsión de los mudéjares y a la peste negra.
Bétera es cada vez más dependiente de su entorno debido a su transformación, en gran medida, en una ciudad-dormitorio de Valencia, en la que gran parte de la población desarrolla su trabajo en otros municipios y fundamentalmente en la capital.